Amarga Navidad: la nueva película de Almodóvar con Sbaraglia explora sus fantasmas como autor

Un film autorreferencial del español con el actor argentino como alter ego. Trama, análisis y estreno en Argentina.

Por Lautaro Larocca

21 may, 2026 18:33
Cine & Series: Amarga Navidad: la nueva película de Almodóvar con Sbaraglia explora sus fantasmas como autor

Amarga Navidad, la nueva película de Pedro Almodóvar con Leonardo Sbaraglia que llega a los cines de Argentina el jueves 28 de mayo de 2026, propone un nuevo análisis a sí mismo del director español más popular del mundo. Pero a diferencia de la multipremiada Dolor y Gloria (2019), esta entrega no refiere al costado más personal del autor, sino al profesional y a sus fantasmas como artista.

El nuevo film de Almodóvar narra la alternancia de dos historias. Una es protagonizada por Elsa (Bárbara Lennie), una cineasta de culto devenida en directora de publicidad durante las festividades españolas de diciembre en 2004. La segunda ocurre en 2025 y su protagonista es Raúl (Leonardo Sbaraglia), un guionista y director que está escribiendo un guion que es justamente la historia de Elsa, su novio Beau (Patrick Criado) y sus amigas Patricia (Victoria Luengo) y Natalia (Milena Smit).

El personaje de Sbaraglia es claramente el alter ego de Almodóvar, y con él logra exteriorizar los problemas que un autor puede enfrentar, siendo la sequía creativa el principal escollo que debe superar a lo largo de la película.

Amarga Navidad se estrena el 28 de mayo en los cines de Argentina. Foto: El Deseo.

 

A su vez, Elsa es el alter ego de Raúl, debido a que él recurre a la autoficción para tratar de romper su bloqueo. La representación de Almodóvar que encarna Sbaraglia entonces comienza a mirar a los integrantes de su círculo íntimo y sus respectivas vicisitudes. Ellos son Mónica (Aitana Sánchez-Gijón) y Santi (Quim Gutiérrez), y eso le va a valer un fuerte conflicto y debate sobre los límites de la inspiración y la autoficción.

Pedro Almodóvar con Leonardo Sbaraglia y Bárbara Lennie en Cannes 2026. Foto: AFP.

 

Al presentar Amarga Navidad en el Festival de Cannes, Almódovar expresó que “estaba harto de sí mismo”, que desea comenzar a colaborar con alguien en los guiones para poder “conseguir un universo distinto” y que quiere “recuperar el humor de sus primeras películas”. Ante estos postulados, uno puede creer que la saga autorreferencial del manchego solo sea el díptico conformado por Dolor y Gloria y esta entrega reciente.

Mónica (Sánchez-Gijón) y Raúl (Sbaraglia). Foto: El Deseo.

 

El primer acto de Amarga Navidad cumple con uno de los deseos de Almodóvar ya que tiene pasajes de humor que encuentra similitudes con Entre tinieblas (1983) y Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988), además de un acto musical impactante a cargo de Amaia Romero, generando así también remembranzas con Tacones lejanos (1991) y Volver (2006), entre otras obras de su extensa filmografía. Sin embargo, ya en la mitad de la película, esa comedia se diluye en plan de seguir la sordidez del vínculo entre Elsa y Patricia, y luego el conflicto de Natalia.

El acto final, representado con maestría por Sbaraglia y Sánchez-Gijón, se hace cargo de que el actor argentino es el alter ego de Almodóvar y este deja su corazón abierto con respecto a la propia autorreferencialidad de la película dentro de la película y de Amarga Navidad en sí, incluso preguntándose “cuántas veces más puede hablar de su madre en una obra”. El almodovariano lo disfrutará por completo, mientras que el público general o los espectadores ocasionales pueden llegar a perderse en esa batería de referencias, además de posiblemente padecer un final que es capaz de dejar un sinsabor o sentirse incompleto.



Temas relacionados