Candelaria Sorini sorteó un desafío importante en MasterChef Argentina con un raviol con yema que se lució a pesar de tener que estar acompañado por morcilla.
La razón de tan peculiar acompañamiento fue que la consigna del martes de la sexta semana de competencia constó en que los cocineros tengan que realizar un menú ajeno y hecho por sus compañeros. Cuando los participantes ingresaron al mercado, agarraron la primera proteína que pudieron y tuvieron una idea en base a la misma.
A Antonio López no le quedó otra opción que tomar la morcilla de la heladera, pero minutos después todos se enteraron del cambio y fue Candelaria quien tuvo que hacerse cargo de ese ingrediente, mientras que el salteño obtuvo el cerdo que originalmente era de Rodrigo Salcedo.
La penitenciaria finalmente presentó el raviolón con yema, salsa de albahaca y una crocante piel de morcilla que había ideado Antonio y tuvo éxito con el jurado, y la pasta fue muy elogiada por Donato de Santis.

“El raviol lo hiciste bien, lograste poner el huevo adentro que no es poca cosa. La morcilla la encuentro un poco que le quita a todo el resto. Muy buen trabajo con el raviol”, le dijo el italiano a Candelaria.
“El raviol está excelente, rico, la masa está fina, el huevo está tierno. Lo de alrededor lo descarto”, sentenció Dolli Irigoyen, claramente en contra del peculiar colchón de morcilla que tuvo la pasta.