No hay dudas que el género de terror y suspenso es uno de los más aclamados en la historia del cine y tiene un público tan adepto como crítico. Es que no todas las películas de este estilo logran generar en el espectador el susto o los nervios de no saber que es lo que va a ocurrir. Y por eso aprovechamos Halloween para recomendarte las 5 películas de este género que no podés no haber visto.
La oscuridad, los gritos, y la música de suspenso suelen ser condimentos que no fallan en este tipo de largometrajes, pero no son los únicos. Un buen guión, una buena edición y buenas actuaciones pueden lograr un efecto mucho más terrorífico que los mejores efectos especiales de la actualidad. Por eso el listado que preparamos es de todas las épocas:
Una joven secretaria (Marion Crane) comete un gran robo en su empresa y escapa por carreteras alternativas para evitar a la policía. Las fuertes tormentas la obligan a detenerse en un un viejo motel en el que conoce a su tímido y extraño dueño, Norman Bates. Más tarde, Marion descubrirá la cruda verdad sobre el joven taxidermista y la particular relación que tiene con su madre, pero será demasiado tarde para escapar de allí.
Un grupo de adolescentes pretenden reabrir un campamento ubicado en Cristal Lake, sobre el cual se decía, yacía una vieja maldición. Los jóvenes no hacen caso de esto y vuelven a inaugurar el lugar. Sin embargo, un asesino misterioso con una máscara se hace presente y comienza a cazarlos uno por uno. Así nace la leyenda de Jason Voorhees en el cine de terror.
La pareja Katie y Micah, comienzan a ser atormentados por un ente maligno cuando se mudan a su nueva casa en San Diego. Según Katie, este fenómeno ya le ocurría desde que era chica, por lo que Micah, coloca cámaras en diferentes partes de la casa. Con el correr de los días, las actividades paranormales aumentarán hasta el terrible final.
Seis jóvenes de Nueva York iban camino a una fiesta de despedida cuando un monstruo ataca la ciudad y deben sobrevivir a la catástrofe. Con escenas intensas, un vértigo constante y un monstruo que es capturado pocas veces en la lente de la cámara subjetiva, la película se convirtió en un éxito rotundo.
Emily Jenkins es una trabajadora social de menores a la que le asignan su caso número 39. Una niña llamada Lilith Sullivan asegura que sus padres quieren asesinarla. Ella logra salvarla y adopta a la niña, pero lo que no sabe es el gran mal que se esconde detrás de la pequeña.