El actor confesó que si fuera invisible le robaría un beso a un talentoso futbolista.
En Morfi los invitados tienen la oportunidad de jugar con los muffins superpoderosos. Allí pueden elegir dos características que duran 24 horas. Alfredo Casero decibió que para él sería muy interesante tener la posibilidad de volverse invisible.
"Le daría de cachetazos en el cogote a un par, que la oreja quede haciendo piiiiii, haría el tour del cachetazo" y también le pareció que sería una oportunidad para perpetrar un robo de unos dos millones de dólares. Y si no se diera ese robo, robaría un beso.
Pero, ¿a quién besaría? El afortunado sería el ex jugador de fútbol Juan Román Riquelme.