El sexto Concejo Tribal fue protagonizado por el campamento Norte y se determinó que Tomás Piñero es el sexto eliminado de Survivor, Expedición Robinson. No obstante, la votación tuvo que ir a una segunda vuelta, lo cual enfureció a Inés Lucero, que no tuvo problema alguno en detonar la bomba al volver al refugio.
Inés estuvo charlando mucho antes de la votación y Tomás hizo lo mismo. Mientras que la fueguina lo hacía para asegurar su continuidad, el piloto de avión optó por lo contrario, manifestándole a sus compañeros su cansancio y deseo de volver a casa.

El pacto de la tribu de rojo era votar a Tomás para que sea eliminado. Sin embargo, la votación arrojó un empate entre él e Inés, motivo por el cual tuvieron que ir a la urna nuevamente y allí sí Tomás fue expulsado.
Inés la pudrió apenas llegó al refugio porque no se cumplió el acuerdo. “Yo me amoldé a reglas de convivencia y me pegaron una patada en el or…”, denunció por más que al final se quedó.
Intentando llevar calma, Fiorela Fraccaro señaló que está mal la estrategia que viene utilizando el campamento Norte cada vez que van al Concejo Tribal de eliminar a quienes se quieren ir porque ahora sin Tomás estarán complicados para los juegos.

Martín "Colli" Collante les pidió "creer" a sus compañeros e Inés en su entrevista dijo que es un imbécil. Ella luego opinó que Fiorela “también se le dio vuelta”, aunque cree que ahora están a mano porque quiso sacarla en su momento.
En su charla mirando a cámara, Inés no se anduvo con vueltas. “Son todos cobardes, si no se tuviesen el uno al otro se estarían haciendo pis y caca encima”, afirmó para establecer que están en su contra, y añadió: “Juan Pablo es el más maricón de todos, se nota que es un traidor de acá a la China, podría ser un mafioso de lo falso que es”.

Julieta Clemente, que inicialmente votó a Inés pensando que utilizaría su ídolo de inmunidad y luego sufragó en contra de Tomás, declaró ante las cámaras que ve con buenos ojos irse hacia el campamento Sur porque "ta no sabe si queda equipo" tras la conversación post Concejo.
“Decidimos ser muy humanos y nos olvidamos de que este juego nos quiere como bestias. A todas las personas que se querían ir le armamos la valija y ya no nos queda nada. Empezamos como un grupo fuerte y ahora estamos rezagados”, indicó Julieta.
Actualmente la tribu de color rojo tiene 8 intengrantes y la de amarillo está con 11.