En el primer programa de Survivor, Expedición Robinson conocimos un poco más sobre la vida de Martín Lobo, uno de los supervivientes que quiere aplicar todo lo que aprendió en su carrera como bombero rescatista para adaptarse y destacarse en la competencia.
Lobo tiene 53 años, es del barrio porteño de Caballito y actualmente se encuentra retirado del cuerpo de Bomberos Voluntarios de la Ciudad. Estuvo 20 años en el grupo especial de rescates y es tan grande su pasión por ese oficio que lleva un tatuaje de los bomberos en su piel.

“Hay que tener tranquilidad y estar frío ante situaciones extremas”, explicó el hombre que perteneció al Grupo Especial de Rescates de los bomberos, una unidad que suele acudiar a incendios en planos elevados o derrumbes, además de otras colaboraciones con el cuartel de la juridiscción correspondiente.
Lobo estuvo presente e hizo su trabajo en tragedias como las de Cromañón, Río Turbio y Once. “No nos podemos poner nerviosos y uno se prepara muchos años para las situaciones límite”, destacó el participante de Survivor.

“La idea es pasarla bien y ganar una nueva experiencia en mi vida. Quiero probarme a mí mismo y ya jubilado”, declaró Lobo.
El superviviente también dejó una frase clave para aquellos que levanten cabeza primero en el juego: “Ser jefe es una jerarquía que te ponen. Ser líder sale por naturaleza”.