Sarah Ferguson, exesposa del príncipe Andrés, habló de todo lo que tuvo que pasar en relación a sus problemas de alimentación. En una nota publicada en el diario británico The Sun, la duquesa de York se animó a contar cómo la presión de los medios afectó su vida en la realeza.
Todo comenzó cuando ella tenía apenas 12 años, tras el divorcio de sus padres: "Encontré consuelo en las salchichas y los sándwiches de huevo y mayonesa. Me culpé a mí misma, pensando que era responsable". Sarah además contó que durante su adolescencia aumentaba y bajaba de peso constantemente.
Todo empeoró el día que ella pasó a ser parte de la familia real tras casarse con el príncipe Andrés. Durante los viajes de su entonces marido, Sarah sufría su ausencia y buscaba consuelo en la comida. Incluso, llegó a considerar a los alimentos como "amigos".
Sarah explicó durante la entrevista que ella sufrió un fuerte acoso por parte de la prensa británica, que la apodó cruelmente como la "Duquesa Cerdo": "Esto empeoró las cosas y mi peso se disparó. Llegó un momento en el que ni siquiera soportaba mirarme".
"Hoy, a los 62 años, nunca me he sentido mejor, aunque sé que tendré que tener cuidado con lo que como por el resto de mi vida", añadió.