Iván Gabriel Gette (28) estudia para ser sacerdote y contó su historia de vida en La Voz Argentina 2022, pero lamentablemente falló en las audiciones a ciegas con su interpretación de Sólo le pido a Dios.
Antes de que se presentara ante el jurado con su versión del gran clásico de León Gieco, el participante oriundo de Moreno, Buenos Aires, mostró su trabajo diario en un hogar dedicado a la recuperación de jóvenes con adicciones.
"Los últimos cuatro años estuve en el seminario, el lugar en donde uno se forma para ser sacerdote. Cuando le conté a mi familia que entraba, fue obviamente una noticia, no se lo esperaban. Aunque quizás mi mamá un poco sí porque me pasaba todo el día en la parroquia", relató Iván.

"Fue muy gracioso porque mis hermanas creyeron que no entraba al seminario, sino a un conservatorio, y me preguntaron qué instrumento tenía que llevar", contó entre risas el participante de La Voz Argentina.
"Este año estoy trabajando como tallerista de música en muchas capillas y también en los Hogares de Cristo", indicó Iván, que luego explicó por qué actualmente se encuentra afuera del estudio sacerdotal.

"Pedi un año afuera del seminario porque necesitaba tomarme este tiempo y encontrar algunas respuestas que necesito para seguir en este camino", aseguró el cantante.

Iván interpretó la canción que Gieco publicó en el año 1978, pero Lali Espósito, Mau y Ricky, Soledad Pastorutti ni Ricardo Montaner giraron sus respectivas sillas. Este último coach le brindó una contundente devolución.
"No hubo conexión conmigo porque es una canción que apela a algo más que solo a 'tirar voz'", comenzó el coach.


“Cuando tú le pides a Dios de la manera como el autor lo pide, este lo hace desde lo más profundo de sus entrañas. Esto no fue lo que luciste: cantaste mucho y tiraste allá arriba, cuando se trata de matizar, sufrir y lamentarlo. Tienes una linda voz, pero te falta interpretar”, sostuvo Montaner.
Lali le dijo a Iván que vuelva al programa, y el posible futuro sacerdote se retiró del estudio mandándole un saludo a los jóvenes que asisten a los centros de rehabilitación en los que él trabaja.